Carta abierta: Querer es poder, si todos y todas ponemos de nuestra parte lo lograremos

Desde el comienzo de esta pandemia, hemos visto como nuestro sistema educativo era uno de los grandes perjudicados en toda esta emergencia sanitaria. Un país con un 18% de abandono escolar, no se puede permitir la catástrofe que se avecina, si no somos capaces de invertir y poner los recursos necesarios para que nuestra Escuela Pública garantice unas condiciones mínimas de seguridad y sanitarias ante el comienzo del nuevo curso escolar.

Han sido muchas las intervenciones y acciones de los distintos colectivos de madres y padres (AMPA, federaciones, confederaciones…) durante este periodo que va del mes de mayo a agosto, quizás con un resultado demasiado decepcionante, la impresión que nos da, es que todo el mundo sabe lo que habría que hacer en un momento tan complejo como el actual, pero que nadie realmente pone de su parte para conseguir el objetivo.

El objetivo es claro: Ofrecer una educación presencial de calidad, que garantice la salud y bienestar tanto del profesorado como del alumnado. Incluyendo todo el personal que actúa directamente con nuestro hijos e hijas en el proceso educativo ( personal de administración, de limpieza, conserjes,…). Sabemos que la educación presencial es la única capaz de garantizar igualdad y equidad entre todos, además de otros beneficios como la socialización, transmisión de valores, etc.

A día de hoy nadie tiene claro, y falta menos de un mes para el comienzo de las clases presenciales en los centros educativos, como se desarrollará el proceso: ni equipos directivos, ni familias, ni profesorado, ni, por supuesto, el alumnado. Todo sigue siendo una incógnita, y creemos que ya ha habido tiempo más que suficiente para ir despejando dudas. Por ello, ponemos de manifiesto las premisas que deberían guiar este proceso, en el poco tiempo que nos queda, y aclaramos dudas a las familias que a través de las distintas AMPA están tomando iniciativas más contundentes a la hora de defender el derecho a la educación de sus hijas e hijos y la salud de toda su familia.

  • Creemos imprescindible y urgente, una reunión de todos los agentes políticos y sociales con el único objetivo de coordinar acciones y recursos que garanticen una educación presencial de todo el alumnado de forma segura para este nuevo curso escolar 2020/21.
  • Desde la Federación de Granada se está realizando un estudio con una letrada para dar apoyo y asesoramiento jurídico a todas familias de nuestras AMPA federadas que, por sus circunstancias particulares, decidan no llevar a sus hijos/as a los centros educativos, mientras no se garanticen las debidas condiciones de seguridad y salud en los mismos. No estamos dispuestos a recibir amenazas por parte de una administración irresponsable, que intenta meter miedo y crear más inseguridad en la familias.
  • Exigimos la dotación de los recursos necesarios para una vuelta segura a las aulas: más profesorado para la bajada de ratios de cara a garantizar el cumplimiento de la distancia mínima de seguridad en las clases, mejores espacios y mejor acondicionados que garanticen ese objetivo, intervención y aval de profesionales sanitarios en la elaboración de los protocolos, limpieza continua y desinfección en los centros educativos (no sólo cuando el alumnado está en casa), mascarillas y geles hidroalcohólicos debe haber en todo momento,…en definitiva una inversión muy necesaria e imprescindible en estos momentos.
  • Una enfermera o enfermero escolar, en este momento es imprescindible y necesario personal cualificado en los centros educativos. Los docentes no tienen conocimientos ni competencias para actuar como sanitarios
  • Dado que la no presencialidad no es una opción viable para todas las familias, y que creemos firmemente en los beneficios de la educación presencial, pedimos que se coordinen los distintos estamentos para garantizar medidas de apoyo a todas las familias que así lo requieran, garantizando la conciliación familiar. Somos conscientes de lo que esto supone para muchas familias que en caso de no tener educación presencial, no tendrán recursos para apoyar el aprendizaje, ni podrán conciliar su vida laboral y familiar.
  • Pedimos que se nos aclare cuál será el “Plan B”y que esté recogido en la Comisión COVID, para todos aquellos grupos o centros educativos que por distintas razones tengan que pasar a la modalidad no presencial. No queremos improvisación, no queremos acumulación de tareas, falta de equipos tecnológicos, conexión a internet,…Ante un escenario de nuevo cierre de centros, es urgente evitar que sigan aumentando la brecha digital, las desigualdades sociales, dando respuesta a las necesidades del alumnado desde un punto de vista integral. En esta línea, en el aprendizaje a distancia se trata de hacer frente a dos retos fundamentales: cómo garantizar el acceso generalizado a las tecnologías y contenidos digitales para que niñas, niños y adolescentes puedan ejercer su derecho a la Educación sin exclusiones de ningún tipo; y cómo mitigar el aumento de los riesgos que pueden surgir del mayor uso de las tecnologías digitales.

Durante los momentos más duros de confinamiento han sido las familias las que hemos asumido el apoyo en los estudios, la ayuda emocional y psicológica, la motivación, la atención socio-sanitaria básica, el cuidado de personas dependientes, la conciliación,…todo esto unido a las numerosas pérdidas que han sufrido muchas familias en términos de familiares afectados por el Covid-19, desempleo o disminución de ingresos. Por todo esto pedimos que no se nos margine más: lo que hagamos hoy será de vital importancia para el futuro de Andalucía y nuestro país.

Dado que la línea de actuación de la Consejería de Educación, y la Junta de Andalucía en su conjunto, está muy por debajo de estos objetivos que planteamos, las familias estamos estudiando distintas actuaciones para conseguir una vuelta verdaderamente segura a clase. Y por eso hacemos un llamamiento a la sociedad andaluza en su conjunto, a fin de que exijamos a los responsables políticos que aborden sin más demora los retos de la emergencia educativa a la que nos estamos enfrentando.